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VERSOS DE AMOR, DESAMOR, SOLEDAD Y VENGANZA.
 
 
JUSTIFICO.

Escribir es como mirarse al espejo. Lo haces para ti, pero con la intención de que quien te vea (quien te lea) sepa ver lo que tú has querido enseñar. Escribir poesía es además como mirarse en un espejo irregular. La imagen que se ofrece varía según la posición del que la recibe.


Así, la poesía ofrece tantas interpretaciones como se le quieran dar...incluso soy de la opinión de que la poesía no se debe leer: se debe releer y releer. Y en esas relecturas va cambiando la perspectiva inicial para hallar y descubrir nuevos matices, nuevos puntos de vista, nuevas emociones, nuevas facetas del autor. Ante la pregunta “¿Qué es la poesía?”, José Hierro aseveró sabiamente: “poesía es aquello que dice más de lo que dice”. Y así es en verdad desde el momento en que quien escucha o lee unos versos experimenta unos sentimientos que pueden coincidir o no con los del autor.

La herramienta usada ha sido diversa. No esperéis encontrar perfecciones métricas. Las más son de catorce versos, creando así sonetos. Algunas de ellas endecasílabas. Otras andan en siete u ocho sílabas.....Creo que tan purista es calcar el metro como dejar que fluya a su antojo. Lo que quise expresar es lo que expresé.

Mi intención no es sino la de mostrar sin barreras los sentimientos, con el ánimo de remover conciencias sin ningún tipo de pudor y, a la vez, sin ningún tipo de maldad. Y eso lo hago a través del punto débil del ser humano: el amor. Algo tan constructivo a veces como destructivo las más. Algo incontrolable incluso para los que huyen de él. Algo necesario en cualquiera de sus formas.

Por eso, escribo estos versos con más parte de alma que de razón. Quizá sea porque en el amor la razón debe buscarse en las almas..... Ahí tiene el lector parte de a mía. El resto lo tengo repartido entre aquellos que saben o intentan ofrecerme lo que necesito.

A quien me quiera querer, le daré dos tazas. Salud.

Mediterráneo, Agosto de 2002.
Abraham S. Ferrer




PRIMERA PARTE: IDA Y VUELTA.
PARA GENTE QUE QUIERO Y OTROS.






VIDA.




...porque la vía del tren
de la vida de desdén
es ancha, recta, dura,
y nos lleva a la impostura

de creer poseer
lo que habíamos venido a buscar, sin saber
que al llegar al final podremos ver
lo que ya no podremos amar.

Y ese tren de la vía
de la vida de desdén
rueda sin freno y con premura,

y no cambia su destino, a no ser
que lo empuje la clara luz del alma,
a otro camino.




SE TRATA.


...se trata de amar a los no amados,
se trata de dormir en los portales,
se trata de leer en los pecados,
se trata de imitar a los chacales,
se trata de morir en los abriles,
se trata de soñar o ser soñados.















LAGRIMAS NO DE TRISTEZA.





Un hombre insensible
es como una flor arrancada,
como un barco en la estacada
tras la tormenta invencible,
un corazón sin almohada
ni fuertes costillas de mimbre.

Dad alimento a mi alma:
un mar, un cielo, un camino
por donde quemar con calma
las leñas de mi destino.

Quiero estremecerme siempre,
que los ojos se me empañen,
quiero que un maestro encuentre
el poema de amor que yo rebañe
de un plato de belleza......
sólo comparable al valle de tu vientre.

Volveré a llorar hoy, no de tristeza,
sí al sentir los hilos del amor movidos
por “el flaco” con tal destreza
que lo feo y lo simple huyen aterrados y vencidos.
Y así, gana el corazón a la cabeza.




















VEN.





Soy lo que ves, no soy más,
nunca he escondido nada:
un corazón medio roto,
un alma desencantada.

Creí que no era para mi,
que no lo necesitaba.
y el amor me cortó así
las arterias con su espada.

Morena, ven, nada temas.
Dame la mano y envía
a la mierda tus problemas,

y sé feliz, que ya es la hora
en que tengas que encontrar
a quien sueña con poderte amar.



























UN HOTEL DE MIL ESTRELLAS.





La luna fue nuestra luz, de madrugada.
Las olas mecían nuestros pensamientos
y mi brazo en tu cuello sirvió de almohada.
Comenzaron a aflorar los sentimientos

y mis besos se entregaron libremente
a explorar las prohibiciones de tu cuerpo,
mientras todo lo que pasa por mi mente
se escondió en las trincheras, muy adentro.

El amor se despojó de la tristeza,
las caricias fueron cada vez más bellas
y el corazón pronto suplió a la cabeza.

Así la noche se fue, sin avisar.
Huéspedes de un hotel de mil estrellas
lleno de amor, con vistas al mar.




























INVENTÁNDOME.





Quiero caminar saliéndome de la acera,
ir en dirección contraria a los que entienden
de todo pero en cada primavera
olvidan más de lo que aprenden.

Huyendo de elitistas y estirados,
sólo soy el mejor de mi yo mismo,
quiero ser el rey de los pirados
que andan por el centro del abismo.

Almas gratis cedo en alquileres,
siempre que me paguen con placeres
o con risas de sincero ofrecimiento.

Llevo el corazón a los talleres
de reparación de penas. Si tú quieres
puedes ser el mecenas de mi invento.



























DE MÁRMOL.





Las guerras que gané y las que perdí
hicieron mármol mi caja de ilusiones.
Te vas sin decir adiós, y ni lloraré por ti
ni me importan tus explicaciones.

Estas tierras ya las había pisado.
Si pones una flor en un jarrón
sus días de belleza están contados.
Y no quiero ser yo el ladrón

de unas joyas que ni siquiera admiro.
Ni te mereces lo que te he ofrecido,
ni puedes darme lo que me merezco.

Guapa: éste canalla se da el piro
a buscar a otra loca, y si te olvido
será buena señal, será que crezco.



























DÉJALA CORRER.




La peor condena es la monotonía
del vivir. ¿Porqué no logro entender
que una fuente fresca en que beber
ha de estar rota, seca y vacía?

Cierto es que dejar correr la brisa,
cuando el alma no la necesita,
es una acción justa y precisa.
Porque, sin presas, mi agua transita

libre y sin cauce que la lleve
a llenar ningún aburrido pantano.
Bella: cuando me diste la mano

sentí que de fría nieve
tenías el corazón. No en vano,
nunca conoció el verano.



























PALABRAS DE AMOR.





Fundemos el club de los poetas
que escriben por pasar el rato,
por demostrar que con letras
hablar de amor es más barato.

Lucha fraticida la que ocupa
a la mente y al alma en el gobierno
de los sentimientos. Me preocupa
la soledad de un nuevo invierno.

Con palabras busco la salida
a un cruce de caminos que la vida,
como reto urgente me presenta.

Con besos cargo mi pluma
en las noches en que la Luna
a mi negra amante ahuyenta.


.
























SOMOS YO.





Aquí estamos los que soy:
el cobarde de ser valiente,
el pan de mañana hambre de hoy,
el que está solo por estar con gente.

El que habla por callar las penas,
el que calla por no hablar sandeces,
el que ata con aire las cadenas,
el que baila el vals de los peces.

El que está contento cuando no está triste,
el que se fue el día en que viniste,
el que escapa a ninguna parte.

El que espera a los desesperados,
el que viaja en trenes olvidados,
el que está cansado de buscarte.



























TIRADO, NO.





Hay que mirarse a los ojos,
hay que leer las entrañas.
hay que quemar los despojos
del amor de las arañas.

Tendremos que ser más justos,
tendremos que hilar más fino,
tendremos que plantar arbustos
que hagan sombra en el camino.

Debemos tú y yo encontrarnos,
debemos empezar a amarnos
como lo hacen los delfines.

Será que no voy a llorar,
será que no voy a quedar
tirado en los adoquines.




























MANO A MANO.






Madrugar un día festivo, ¡qué locura!
pero si es para llenar el vaso
de la amistad más sana y pura,
ya mismo doy un buen paso.

Abrigo, botas, mochila...muchas ganas,
y ya estamos, yo y mi compa,
disfrutando en las mañanas
de los soles y las sombras.

Sendas, caminos, veredas,
mano a mano, codo a codo,
yo “Canalla” y tú, Maqueda,

cruzamos, bajamos, subimos.
Quedarán, después de todo,
las cumbres que compartimos.




























CORAZÓN IMPOSTOR.




Dime en qué escuela aprendiste
a mentir tan dulcemente,
dime en qué lugar perdiste
las riendas de tu mente.

Feroz arma la que usas,
ese rictus de “no pasa nada”,
¡cobarde!, que no rehúsas
atacar a un alma desarmada.

¿Porqué me dices “no creo”
cuando quieres decir “no quiero”?
Ni para eso tienes valor.

Cada vez que ahora te veo,
donde vi un corazón sincero
ahora lo veo impostor.





























ÁRBOLES.





Vamos a jugar a ser felices,
¡vaya juego tan hermoso!
Las reglas, tú me las dices.
Saltaremos sobre el foso

de la mentira y el miedo.
Espejos limpios necesito
y así, mirarte yo puedo
cuando en tus besos habito.

No ocultar nada es la clave,
pues no hay pena que no lave
tu razón de sabio griego.

Los árboles de cariño
que planté, cuando era niño,
con tu limpia risa riego.




























ESPERANDO AL TIEMPO.






Quién pudiera comprar tiempo a granel
para olvidar las penas al instante,
para dejar de ser ese bedel
que guarda la ilusión de ilusionarte.

Tiempo es la receta que cura las heridas
tras adioses y portazos repentinos
que a las almas descarnadas, por sufridas,
enseñan la soledad de los marinos.

Un oasis tan sólo sirve para hallar
la calma concreta, el peaje obligatorio
que, conformes, hemos de pagar.

Después hay que volver a aprender
que la espera es, ¡qué crueldad!, el envoltorio
que a la felicidad no nos deja ver.




























TU RISA.






Risas gratis tu boca me ofrece,
risas que desbordan mi emoción,
risas que mi soledad merece
cuando llora el corazón.

Ríes también con los ojos,
ríes con tus limpias manos
y me limpias los despojos
de algún amor inhumano.

Por favor, sigue riendo,
sigue dándome alimento,
que mi alma ya me avisa

que por dentro está muriendo
pensando ya en el momento
de volver a ver tu risa.



























PAR GANA.





Otro juego que la primavera
quiere jugar, doble o nada, en mi casino.
Pájaro en mano tu amistad sincera,
y quiero apostar al rojo volando.

Llevé mi pensamiento a otro camino
pensando que quizá no quería amarte.
Y ahora, mientras trato de olvidarte
olvido que sólo en ti estoy pensando.

Me hallo feliz por ser capaz de ofrecer
cuanto tengo, y mientras tú lo aceptas
suena en mi mente “Calle Melancolía”.

Somos ciegos porque no queremos ver
que, ambos, tenemos las ventanas abiertas.
Abran juego. Es mi filosofía.



























LA CRUZ DE LA VERDAD.





Las madrugadas me limpian los ojos
de lágrimas de rabia y de tristeza.
Las penas las reúno en mil manojos
para venderlas como cara pieza.

No abomino del pasado, mi futuro
ya vendrá a cada segundo cumplido,
pero el presente golpea, bien duro,
con puños que de dudas han salido.

No existe más cruel ni impía condena
que la que ata el corazón con la cadena
de eslabones de cemento y soledad.

¿Qué justicia es la que se ocupa de mí?
¿Soy culpable o no de estar pensando en ti?
Voy en busca de la cruz de la verdad.





























A GOLPE DE EMOCIÓN.






.
El juego empezó con una mirada,
albergando la esperanza de encontrar
la calma que perdí y no fue salvada
de las garras de quien sólo da nada.
Quise buscarla huyendo a otro lugar,

pero las mismas reglas se establecen:
los gilipollas de emociones nulas
pacen tranquilos, y no se merecen
ni su falsa felicidad. Las dunas

del desierto de la vida cruzarán
los que tengan asumida la lección:
hay que caminar a golpe de emoción.

Y los que no han aprendido, aprenderán.
Pues en la recta final de sus vidas
verán que sólo tienen despedidas.


























CENICIENTA..






La cenicienta que miran mis ojos
es tan bella como la nieve pura,
me mima y me procura los antojos
que precisa mi soledad inmadura.

Con ella siento que vale la pena
caminar por el áspero camino
que me conduce a los pies de la almena
de mi castillo de amor clandestino.

¿Cuánto tiempo la tendré a mi lado?
Miro su fotografía pensando
en el honor que el Sol me ha reservado

al ofrecer la luz que necesito
para ver su fiel sonrisa brillando.
Y, de su mano, la vida transito.
Y mi amor se hace, por ella, infinito.



























TU PALABRA.







Llegó del aire tu palabra bella
y se instaló en mi hotel de sueños rotos,
al lado de mi flexo y mis estrellas,
aclarando la luz de mis despojos.

La palabra se hizo carne, con prisa,
con hambre de bocas de amor desnutridas,
forzando el exilio, sin papel ni visa,
de la soledad. Y allí desvestidos

compartimos frío y sudor, enfermos
de pasión sin esperar una cura.....
(necesario filtro que el dolor depura).

Desde ti, cuando lleguen mis inviernos
no pondré el corazón en letargo,
y susurraré frente al mar....”Y, sin embargo”



























JUICIO.







Si digo que te quiero es mentira,
si digo que te amo no te engaño,
si digo lo que siento cuando miras
mi cara, verás un cajón de daño.

Soy mejor de lo que nunca soñaste
y peor de lo que en mi encontraste,
porque perdí la esperanza aquel día
cuando entendí que, queriendo, no me quería.

Te doy un pase para una función,
para que acudas a mi última cena,
para que extraigas lodo de mis venas.

Lo que veas juzga, a condición
de que tu fallo anónimo establezca
los límites que mi boca merezca.



























PRESOS.







Ven a verme a mi nido de pez,
conoce mis rincones más ocultos,
enséñame los mapas que una vez
busqué sin pausa en sueños profundos.

Mi lápiz no encuentra a menudo papel
donde borrar mis penas, ignorante
de que es mejor vivir en un burdel
antes que crecer sin importarte.

Con mi bota de vino bebo amor
para saciar el hambre de besos
que llena mis mañanas de tristeza.

Sólo ven y cuéntame, haz el favor,
porqué hemos de ser sólo presos
en la amena tierra de vileza.



























QUE APROVECHE.





Ni tú quitas el hipo, ni yo soy gilipollas.
Ni cantas “Clavelitos”, ni me comes la olla.
Antes de que me mires por encima del hombro

te tiro a los escombros de mi sucia soledad.

De par en par te cierro mis puertas traseras,
los besos que te di, me los vuelvo a guardar.
¿A quién engañará la boca en que me hundí?
Te ataco porque así dejaré de llorar.

Me dejas como “missed”....¡confírmame la muerte!
Ya no callo mis penas, escupo en tus cadenas,
si me quieres me dejo, no me importa quererte.
Si me odias, ¡que aproveche! Que con eso seas feliz.


Inspirada en el tema “Camas vacías”, del maestro Sabina.



























CONDENA INTEGRA.






No sé si quiero querer o prefiero amar,
no se que senda seguir a menudo.
Fabrico blancos planos para soñar
y no se cómo salir de un embudo.

Cuando sabes que hay mil puertas abiertas
y no eres capaz de hallar una sóla,
sientes que hay ladrones de manos expertas
que expolian corazones, sin pistola.

Chisteras “full” de rompepantalones
colecciono con intensa frecuencia.
No parezco captar la interferencia

que empaña la señal de mis canciones.
O aprendo a correr más que los cínicos
o me quedo con los sueños gélidos.



























SEGUNDA PARTE: UN OASIS.
PARA MARÍA DEL CARMEN.






STOP.




Otra vez solo, llorando, en Granada,
viendo pasar las rosas por la acera,
esperando que surja de la nada
el día en que te halles a mi vera.

Dimitiendo del cargo de soñador,
con más dudas y menos certezas
que anteayer, no sé si pedir por favor
a Sócrates que explique mis tristezas.

Necesito ser fuerte y poner un “stop”
en la carretera de las decepciones,
para evitar que los corazones

choquen, como nuevos cantantes pop,
contra la injusticia de las traiciones,
y que, así, no se mueran mis canciones.














IN MEMORIAM.






Has hecho leña del árbol caído,
Abandonaste el barco a la deriva.
A tu amigo, de muerte lo has herido.
En este juego no seré yo el que te siga.

Respetaré tu camino sin dudas
pero no dejaré que me apuñales
cada vez que saques las basuras
de tu mente a ensuciar mis cristales.

No me importa que sigas tu camino
sin la ayuda de mis mapas y mis libros:
aunque no me necesites, sigo vivo.

Lo que tuve te di sin condiciones,
aunque pienses que existen más razones
para no volver a sonreír conmigo.




























RISA DE CRISTAL.





En la bella Híspalis vivía
la flor de loto de la primavera,
tornado incandescente que subía
por los muros ocres antihogueras.

Princesa de las flores del almendro,
cerezo en flor jugando con las nubes,
bola de anís salada por el cambio
de estaciones a traición, mientras soles

diminutos la vida ponían en venta.
no quiso convertirse en Cenicienta
ni llorar más de la cuenta las penas.

Su tiempo compartía en los mercados,
dando cariño y amor a los no amados.
Contra su risa, no caben cadenas.



























SIGO A FLOTE.






Azul de cielo azul lloraban sus ojos,
para echar por la borda los pecados
del amor, en tul envueltos. Rastrojos
que quemaba en la hoguera, amontonados.

Un quilo de risas a granel bastaron
para enderezar el mástil de su alma,
viejo barco que en puerto encallaron
capitanes necios con prisa y sin calma.

-¡A toda vela!-, gritó el corazón.
Para recuperar los mares perdidos,
quiso navegar hacia Isla Destino.

A puerto llegó para echar amarras,
y vació de soledad todas las jarras
que halló en la taberna del viejo Platón.


























ME ELEVO.




Busco la inspiración, y no la encuentro
en el blanco papel que me acompaña,
porque no lloro ahora, no me lamento,
porque no estoy solo. Ahora me baña

el agua de la dulce sonrisa del pecado,
porque en ese río me zambullo libremente
para lavar los daños encajados
cuando recibía golpes reincidentes.

Una paz que no recuerdo viene a mi,
me reconforta, me calienta, me eleva...
a mis ejércitos de cariño subleva

para dar golpes de estado a la tristeza,
que se va por donde vino. La grandeza
de tu alma, muy hondo ha calado en mí.





























CUENTA ATRÁS.




El sufrimiento va lentamente cesando,
porque así, lentamente, te voy amando.
Pero un último escollo me separa
de la cima de amor que me depara

tu presencia. Porque cuento los días
como si fueran años, y no parecen
pasar las horas de estas tardes frías
que de mis nervios no se compadecen.

Pronto lo sabré. Pronto contemplaré
a mi flor en su jardín y entenderé
si ha llegado, por fin, mi complemento.

Porque alguna vez tocaba ganar,
el día en que llegue a aquel lugar
ahogaré en risas sin alcohol mi testamento.






























SUEÑO PERDIDO.





Y en mis noches sombrías me despierto
y me encuentro con un sueño confuso...
y sueño que tus dedos son pétalos
de flores vírgenes en las praderas donde buceo...
y que tus brazos son ramas de un árbol de amor
que me envuelve y me agita el alma...
y que tus labios son frutas que se ofrecen
a mí con el corazón abierto...

Y despierto y el sueño desaparece...
y las lágrimas me lavan el corazón
y el sentimiento y deseo que vuelvas...

Y me confundo con mi sueño...

































NO NECESITO...TE NECESITO.


Para M. Carmen, con justicia.


No necesito el sueño, tu palabra es mi descanso.
No necesito alimento, tu risa es mi energía.
No necesito techo, tu amor es mi cobijo.
No necesito viajar, tu imagen me transporta.
No necesito beber, tu boca me sacia.

Sin cama, sin pan, sin agua, sin casa, sin transporte....
Sin nada puedo vivir, sólo teniéndote a ti.

Puedo no morir
mientras duerma la soledad (con la nana de tu palabra),
mientras coma mi corazón (tu risa en su salsa),
mientras se refugie mi alma (en el hogar de tu amor),
mientras haga turismo mi mente (sobre el recuerdo de tu imagen),
mientras en tu boca beba yo, sólo con verte...






























DESCONOCIDO.




El amor llegó por la mañana
cuando no lo esperaba, de repente.
Vino del corazón de Triana
a entregarse por completo, suavemente.

Se apropió de mi soledad,
hizo suyos mi aliento y mi mirada,
me amó sin condición, con voluntad
de olvidar una búsqueda desesperada.

Y mi carne fue entonces pasionalmente tangible...
pero también le di mi alma.
y descubrió que lo vivido fue intenso,

pero que nada, de lo mucho deseable
en la vida, traería esa calma
que le daba el que fue un desconocido.






























AMARGA SENDA.




Imagino con la ilusión de un chiquillo
que la felicidad fuera en verdad completa,
que el corazón no necesitara repartir su brillo,
que la vida no se fugara con mi maleta.

Que mi mente fuera como el Sol, sencilla,
con un camino claro que seguir, meridiano,
con un Este y un Oeste, y mi Sevilla
y mi Alicante, mi invierno y mi verano.

Pero nada es tan fácil como la luz aparenta.
Saltando obstáculos transcurren los días
mientras las dudas me consumen, impías.

Y cuando mi voz por un amor ya no se lamenta,
surgen mil lanzas afiladas que me hieren.
Pero si me quieren enterrar...lo siento...¡que esperen!




























NO.

Para José María Aznar.

“...que el diccionario detenga las balas...”
J. SABINA.


Detesto a esos viles gusanos, inhumanos
que negocian con las vidas como moneda
y venden en bolsa sangre de sus hermanos
a cambio de petróleo. Su bandera

es el “todo vale”, la Ley del más fuerte,
sin dignidad ni elegancia, con la mentira
como arma aperitiva con la que vender
miedo a granel a quien no les bendiga.

Dictadores de barbaries, rancheros de Texas,
putos fascistas de mente plana y llenos bolsillos,
con su séquito de inútiles sacando brillo

a sus pollas a lametón limpio. En bandeja
de plata se sirven el antídoto de gloria
que les inmunice contra su propia escoria.


























ACTÚO.




Entre montañas mi alma descansa,
y entre mujeres mi mente se turba.
Un tiovivo de sensaciones baila su danza,
y al sol escribo mientras mi conciencia se purga.

Decido apostar por lo sano, ir a muerte,
no elegir, sino aceptarlo todo como viene,
disfrutar de lo bello, tentar a la suerte,
corresponder al amor que me llene.

Mi debilidad es eterna, inexcusable, evidente.
Caigo en brazos de quien no me miente,
duermo con quien me alivia la inquietud.

Vivo contra el peso de la conciencia,
quiero dejar mi soledad y tu ausencia
derrochando amor y besos como un alud.





























CÓMPLICES.




Tiempo de risas y palabras, ilusionadas,
miradas atentas que buscaban
la compañía de otros ojos cómplices...
y la semilla crecía mientras los días pasaban
con su secuencia indiscreta y firme.
A veces, quise evadirme
y otras veces rocé los límites.

Pero siempre estuvo ahí esa flor blanca y negra,
ese cúmulo de dudas sin respuesta
que me miraba con la boca entreabierta
y me daba la mano cada vez con menos miedo.
Y quiso ser mi amiga, y tiramos la primera piedra
Porque así quisimos ámbos.

E idas y venidas paulatinas no pudieron
evitar que creciera ese castillo.
Y una noche fría, junto al olor del campo,
nació un beso que uno y otro agradecieron,
y todo se tornó fuente de liberación
para que manara lo que una canción
de amor advertía entre estribillos.

Y se desquitaron de las ganas de amar
porque se amaban, y se abrieron
los corazones y los cuerpos,
y la noche los unió profundamante
en un juego de posturas y placeres,
y sus ojos siguieron bien abiertos
para seguir viviendo los amaneceres,
para nunca borrar ese momento de sus mentes.















NO PUEDE SER.


Tú me hablas de amor, al oído,
y yo veo algo inmenso y lejano.
Ha sido precioso haberte conocido,
pero no te tengo, no estás en mi mano.

Lucha contra la distancia, impecable
en su afán de separar lo unible,
farsante que pone en plato dorado
lo que ha de quitar luego de mi lado.

Pensaba que el amor era bastante,
que era lo más fuerte, incontestable.
Pero la distancia y tu ausencia irremediable

me tumban con la fuerza aplastante
del “no puede ser” que no asumo.
Nuevamente, mi alegría a granel consumo.































TU AUSENCIA.



Hallo en ti una verdadera risa,
que sale de tu alma a borbotones,
unos ojos que demuestran tu bondad,
un quererme que me llena de emociones,
una mano de la que pasear sin prisa,
un alma perdida en la ciudad.

Siento llegar tu amor a chorros,
me admiras, me abrazas, me quieres.
No hay nada que en ti me falte.

Y estoy más triste que antes
porque tengo de mi alma los forros
llenos de tu ausencia, porque eres
lo mejor que no puedo tener,
y la distancia de ti me separa sin querer.






































PUNTO Y SEGUIDO.

Creo que aquí se cierran estas líneas mayoritariamente en forma de soneto. Podría seguir escribiendo hasta el final del tiempo...y lo haré, pero bajo otro marco. Escribí sin saber dónde acabaría. Quise hacerlo sobre amor y desamor, soledad y tristeza, venganza (entendida como reproches en forma de poemas). Creo que ya he repasado esos temas, e incluso alguno más, y seguir escribiendo seguramente me ofrecería alguna bonita sorpresa en forma de poesía, pero la espontaneidad y la frescura no dan más de sí.

Acabo aquí, pues, esta recopilación de poemas de modestas aspiraciones. Mi única esperanza es que sus mensajes sirvan a alguien en algún momento, que almas diversas se identifiquen con sus mensajes.
Sigo, pero en otro escalón.

Abraham, Enero de 2003.





“ ¿Crees en el amor”, me pregunta un jilguero
mientras canta mirando al Sol por la ventana.
“Creo que existe, pero no lo conocí, compañero,
aunque pienso que voy a encontrarlo, cada mañana”.







Estos poemas y reflexiones varias han sido escritos
entre agosto de 2002 y abril de 2003.